El Pasto o Zacate de Coquillo: Una Hierba Modesta con Sorprendentes Propiedades
El pasto o zacate de coquillo, cuyo nombre científico es Cyperus rotundus, es una planta silvestre perteneciente a la familia de las ciperáceas. También se conoce en distintas regiones con nombres como junco real, coyolillo, castañuela, chufa morada, corocillo o coquito. Aunque muchas veces se le considera una simple maleza por su capacidad de invadir campos y jardines, esta planta esconde un notable valor nutricional y medicinal que ha sido apreciado desde tiempos antiguos.
El coquillo crece en climas cálidos y tropicales, formando densas matas de hojas delgadas y alargadas que se asemejan a las del pasto común. Sin embargo, su verdadero tesoro se encuentra bajo tierra: unos rizomas o tubérculos redondeados de color marrón oscuro, conocidos popularmente como “coquitos” o “chufas moradas”. Estos pequeños bulbos son comestibles y poseen un sabor ligeramente dulce y aromático que recuerda al coco, de donde proviene su nombre popular.
En la medicina tradicional, el Cyperus rotundus ha sido utilizado por diversas culturas por sus propiedades digestivas, antiinflamatorias y diuréticas. Se dice que una infusión de sus rizomas puede ayudar a aliviar cólicos, gases, náuseas y dolores menstruales. Además, su consumo regular favorece la depuración del organismo y el equilibrio del sistema digestivo. En la medicina ayurvédica de la India, esta planta se conoce como “Nagarmotha” y se valora como un poderoso tónico natural que armoniza el cuerpo y la mente.
Desde el punto de vista nutricional, los rizomas del coquillo contienen carbohidratos de fácil digestión, aceites naturales, fibras, minerales como el potasio y el magnesio, y pequeñas cantidades de proteínas vegetales. En algunas regiones, se tuestan o se muelen para preparar bebidas o harinas nutritivas. En África y Asia, incluso se utiliza para elaborar una bebida parecida a la horchata, con un aroma exótico y refrescante.
Aunque muchos la eliminan de sus huertos por su rápida propagación, esta humilde hierba demuestra que la naturaleza siempre ofrece más de lo que aparenta. El coquillo, más que una maleza, es una joya silvestre que combina sabor, nutrición y medicina en una sola planta.