Ajo para los hongos en las uñas: cómo usarlo con seguridad
Los hongos en las uñas, conocidos como onicomicosis, pueden provocar cambios de color, engrosamiento, fragilidad, deformación y acumulación de residuos debajo de la uña. Aunque suelen aparecer con mayor frecuencia en los pies, también pueden afectar las manos.
El ajo se utiliza tradicionalmente como remedio casero debido a sus compuestos sulfurados, entre ellos la alicina. Algunas investigaciones de laboratorio indican que ciertos extractos de ajo presentan actividad antifúngica. Sin embargo, la evidencia en personas todavía es limitada y no demuestra que el ajo crudo pueda eliminar por sí solo una infección establecida dentro de la uña.
Preparación casera con ajo
Ingredientes
1 diente de ajo fresco
1 cucharadita de aceite de oliva o aceite de coco
Un recipiente pequeño y limpio
Un hisopo de algodón
Preparación
Pela el diente de ajo y tritúralo hasta obtener una pasta. Mézclalo con una cucharadita de aceite para disminuir el contacto directo del ajo concentrado con la piel.
Lava la uña afectada con agua y jabón y sécala muy bien, especialmente alrededor de los dedos. Aplica una cantidad pequeña solamente sobre la superficie de la uña, evitando tocar la piel, las cutículas, las heridas o las zonas irritadas.
Déjalo actuar entre cinco y diez minutos durante la primera aplicación. Después, retira completamente la mezcla con agua y seca muy bien la zona.
Modo de uso
Puede probarse una vez al día durante pocos días, siempre que no provoque irritación. Antes de aplicarlo ampliamente, realiza una prueba en una zona pequeña de la piel y espera 24 horas.
No cubras el ajo con plástico, vendas ni calcetines ajustados. Mantenerlo durante mucho tiempo o dejarlo atrapado sobre la piel puede provocar enrojecimiento, ampollas o quemaduras químicas. Existen casos documentados de lesiones ocasionadas por la aplicación prolongada de ajo crudo.
Hábitos que ayudan a evitar la propagación
Mantén las uñas cortas, limpias y secas. Utiliza calzado ventilado, cambia los calcetines diariamente y no compartas cortaúñas, limas, zapatos ni toallas. Desinfecta los instrumentos después de utilizarlos y evita caminar descalzo en duchas o piscinas públicas.
Precauciones importantes
Suspende inmediatamente la aplicación si sientes ardor, dolor, picazón intensa o notas inflamación. No uses ajo sobre piel agrietada, heridas abiertas o uñas que estén desprendiéndose.
Los hongos de las uñas suelen encontrarse profundamente dentro de la estructura de la uña, por lo que los remedios caseros pueden no penetrar lo suficiente. Los tratamientos médicos pueden incluir esmaltes antifúngicos, medicamentos tópicos o comprimidos recetados, dependiendo de la gravedad y del diagnóstico. La mejoría puede tardar varios meses porque debe crecer una uña nueva y saludable.
Consulta con un dermatólogo o podólogo si varias uñas están afectadas, existe dolor, pus, mal olor intenso o la infección continúa extendiéndose. Las personas con diabetes, mala circulación o defensas bajas no deben tratarse únicamente con remedios caseros.