AÑADE ESTO A TU CAFÉ DESPUÉS DE LOS 60
Cumplir 60 años puede ser una etapa maravillosa, aunque también es cuando muchas personas comienzan a notar cambios que antes pasaban desapercibidos. Las piernas pueden cansarse con mayor facilidad, levantarse de una silla puede requerir un poco más de esfuerzo y la fuerza muscular puede disminuir gradualmente.
Una parte de estos cambios está relacionada con el envejecimiento y con la reducción progresiva de la masa y la fuerza muscular, conocida como sarcopenia. Este proceso no tiene por qué significar que debamos renunciar a mantenernos activos. La alimentación, el ejercicio y otros hábitos saludables pueden ser aliados importantes para conservar la movilidad y la independencia.
No estamos hablando de una bebida milagrosa capaz de transformar el cuerpo de la noche a la mañana. La idea es incorporar determinados ingredientes y preparaciones tradicionales dentro de un estilo de vida equilibrado. Una taza de café, por ejemplo, puede acompañarse ocasionalmente con ingredientes que aporten sabor y nutrientes.
Existen diferentes plantas utilizadas tradicionalmente en infusiones que contienen minerales y otros compuestos naturales. Su inclusión en la alimentación puede ser interesante, aunque no debe interpretarse como un tratamiento para la pérdida muscular ni como sustituto de una dieta adecuada.
Aquí tienes tres opciones de infusiones que puedes conocer e incorporar, si son apropiadas para ti, como parte de una rutina enfocada en cuidar la alimentación y el bienestar de las piernas.
Té 1: Infusión de ortiga (Urtica dioica), una planta rica en minerales
La ortiga es una planta que ha sido utilizada tradicionalmente en distintas preparaciones. Sus hojas contienen minerales como calcio, magnesio, potasio e hierro, además de vitaminas y otros compuestos vegetales.
Puede prepararse como infusión y consumirse ocasionalmente dentro de una alimentación variada. Sin embargo, es importante recordar que beber té de ortiga por sí solo no aumenta la masa muscular. Para conservar la fuerza con el paso de los años, resulta mucho más importante combinar una alimentación suficiente en proteínas con ejercicios de fuerza adaptados a cada persona.
Además, antes de consumir plantas medicinales con frecuencia, especialmente si tomas medicamentos o tienes alguna condición de salud, conviene consultar con un profesional sanitario.