COME ESTO PARA CUIDAR TUS MÚSCULOS

 

Con el paso de los años es normal notar que algunas actividades cotidianas ya no resultan tan fáciles como antes. Levantarse de una silla, subir escaleras o cargar una bolsa pueden requerir más esfuerzo. En muchas personas, estos cambios están relacionados con una disminución gradual de la masa y la fuerza muscular, un proceso asociado al envejecimiento que puede verse influido por el nivel de actividad física y la alimentación.

La buena noticia es que nuestros hábitos tienen mucho que decir. Mantenerse activo y consumir suficientes proteínas puede ayudar a conservar la función muscular y favorecer el mantenimiento de la masa magra. No existe un único alimento capaz de detener este proceso, pero sí hay opciones nutritivas que pueden facilitar una alimentación adecuada.

Entre ellas encontramos el requesón, también conocido en algunos lugares como ricota o queso fresco. Es un alimento versátil que aporta proteínas y puede incorporarse fácilmente al desayuno, una merienda o incluso preparaciones saladas.

Su contenido proteico puede variar considerablemente según la marca y el tipo de producto, por lo que conviene revisar la información nutricional del envase. Además, algunos productos contienen cantidades importantes de sodio, azúcar o grasa, dependiendo de cómo hayan sido elaborados.

El requesón también puede aportar calcio y otros nutrientes presentes naturalmente en los lácteos. Sus proteínas incluyen caseína, una proteína de digestión relativamente lenta. Esto la convierte en una alternativa interesante dentro de una alimentación que busca distribuir las proteínas a lo largo del día.

Pero tampoco es necesario depender exclusivamente de los lácteos. Existen otras fuentes de proteína que pueden complementar la dieta, como el tofu, los huevos, el pescado, las carnes magras, las legumbres y los frutos secos.

Una receta sencilla para incorporar requesón es combinarlo con avena y fruta.

Receta: crema de requesón con avena y fruta

Ingredientes:

½ taza de requesón
3 cucharadas de avena
½ taza de fresas o frutos rojos
1 cucharadita de semillas de chía
Canela al gusto
Un chorrito de leche, si necesitas una textura más cremosa

Preparación:

Coloca el requesón en un recipiente y añade la avena, las semillas de chía y la canela. Mezcla hasta integrar los ingredientes.

Agrega las frutas previamente lavadas y cortadas. Si prefieres una preparación más suave, incorpora un pequeño chorrito de leche y remueve nuevamente.

Modo de consumo:

Puedes disfrutar esta preparación durante el desayuno o como merienda. La cantidad adecuada dependerá de tus necesidades nutricionales y del resto de los alimentos que consumas durante el día.

Precauciones:

Si tienes intolerancia a la lactosa, alergia a las proteínas de la leche o alguna indicación médica relacionada con el consumo de lácteos, elige una alternativa apropiada y consulta con un profesional.

Recuerda que conservar la fuerza requiere mucho más que un solo alimento: una dieta equilibrada, suficiente proteína y ejercicios de fuerza adaptados a cada persona son piezas fundamentales.

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